27.8.10
Cultura e igualdad: un enfoque desde las nuevas perspectivas del sujeto político...
[1] El concepto de “esfera pública” es un claro ejemplo de cómo se han planteado en la filosofía política liberal este tipo de “acuerdos”. Comúnmente se utiliza este término para referise a un espacio de deliberación en una democracia en donde se busca llegar al consenso. No obstante, este concepto se utiliza sin considerar que, desde el planteo de Habermass, esta idea se refiere únicamente a un fenómeno asociado al nacimiento de la sociedad burguesa democrática-liberal en Europa. Así, contrario a lo que normalmente se argumenta, la esfera pública no es democrática per se, ya que ésta es un espacio reservado únicamente para los dueños de la propiedad privada que, como “ciudadanos iguales”, deliberan sobre sus problemas comunes hasta llegar a un consenso basado en un discurso argumentativo racional.
[1] Jacques Ranciere. “La comunidad de los iguales”, p. 114
[2] Jacques Rancière, “El fin de la política o la utopía realista”, En los bordes de lo político, Buenos Aires, La Cebra, 2007, p. 44.
[3] La escuela radical francesa representada por Jacques Rancière, Alain Badiou y Étienne Balibar, nos propone repensar lo politico ya no como una esencia unitaria en la que se disocia el pensamiento de lo político del pensamiento de poder, sino como una esencia indeterminada en la que las divisiones y diferencias internas no cesan de trabajar, de orientarse y de alterarse por las prácticas sociales. Así, el verdadero sujeto político se constituye cuando su participación toma la forma de contrapoder en un orden establecido.
[4] Jacques Rancière, En los bordes de lo político, Buenos Aires, La Cebra, 2007, p. 9.
[5] Del griego ochlos: significa multitud, masa, chusma, plebe. Según Rancière, en la edad democrática moderna, esta división es la fuerza humanizante que se encuentra en el corazón mismo del conflicto democrático. se manifiesta como lucha de clases la cual proclama en el corazón mismo del conflicto democrático.
[6] Chaui, Marilena. “Cultura y democracia”. En publicación: Cuadernos del Pensamiento Crítico Latinoamericano no. 5. CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. Publicado por Le Monde Diplomatique, España. Julio 2008, p. 7.
[7] De acuerdo con el filósofo Antonio González, los actos son contingentes porque acontecen independientemente de que una investigación ulterior determine si su acontecer era o no necesario. Es una contingencia, no en el nivel explicativo, sino en el nivel puramente análitico o descriptivo. Esta contingencia incluye y trasciende la facticidad. Y es que los actos no consisten solamente en la actualidad fáctica de lo actualizado, sino que su acontecer es una actualización. Lo que se actualiza es, si se quiere, un factum, pero la actualización es algo más radical que un factum. Es un facere en el sentido de un surgir que culmina en lo que surge, pero que no se agota en su término. Factum es en realidad un participio pasivo, que designa lo hecho, mientras que contingens es un participio activo, que designa el surgir de lo que surge, el acontecer de la facticidad. Ciertamente, el surgir incluye lo que surge, pero no se agota en ello (Antonio González, 2008)
[8] Un gobierno democrático que se apoya en una justicia de tipo aritmético quiere, stricto sensu, la igualdad de todos y por lo tanto basa la condición de cada individuo respecto de la de cualquier otro en razones de identidad (a=b=c=d=…=x). Este concepto se contrapone al de igualdad geométrica o proporcional propuesto por Aristóteles, y el cual defiende una justicia distributiva basada en el mérito. Para Aristóteles, un gobierno justo actúa en pos de una igualdad proporcional. A este tipo de justica es a lo que Bodino llamó “justicia armónica”.
[9] Cuando la igualdad es un fin por alcanzar en lugar de un principio de acción política, ésta está sujeta a la iniciativa de individuos y grupos que inventan formas (individuales y colectivas) para verificarla ignorando que éstas no hacen más que seguir reproduciendo las desigualdades diferenciales en un orden social dado. Rancière define la igualdad política como el principio fundamental a través del cual los individuos y grupos marcan su inscripción en la comunidad reclamando una distribución diferente inventando formas individuales y colectivas para su verificación. Ver Jacques Rancière, En los bordes de lo político, Buenos Aires, La Cebra, 2007
[10] El valor de uso hace referencia a las necesidades humanas y al proceso de producción que lleva a obtener esos objetos a los que se les llama valores de uso, que satisfacen las necesidades humanas y por tanto están en el centro de la vida humana y de la reproducción de la sociedad. Revisar Bolívar Echeverría, Valor de uso y Utopía,
[11]Chaui, Marilena. “Cultura y democracia”. En publicación: Cuadernos del Pensamiento Crítico Latinoamericano no. 5. CLACSO, Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales. Publicado por Le Monde Diplomatique, España. Julio 2008, p.2.
[12] El cual supone una verdadera comnicación entre las personas de una comunidad. En esta sentido Identidad y alteridad conforman una dialéctica, sin la cual el “yo” y la participación se vuelven impensables.Morín, Edgar (1999): “La cabeza bien puesta”, Buenos Aires, Nueva Visión.
[13] Laura Arce, Alteridad y participación: El Binomio Indispensable para construir una cultura de paz.
[14] Gilbert Durand, Las estructuras antroplógicas de lo imaginario, Fondo de Cultura Económica, México 2005.
8.8.10
Caso CECUT - Las Puras Grillas
Importante aclaración: esta nota fue tomada de http://bitacoracultural.com/
Contactamos al sitio para poder reproducir el texto siguiente:
Las arbitrariedades de Conaculta: El caso turbio del CECUT
Por Roberto Rosique
Artista visual tijuanense
Parece ser que remar a contracorriente es la consigna de la política mexicana, no hay una sola dirección institucional en el país que esté encabezada por el sujeto idóneo, aquél que se ha preparado o especializado a consciencia para desempeñar ese cargo.
El dirigente en turno acomoda a sus amigos en los puestos que considera clave para así desempeñarse sin contratiempos y que los jugosos beneficios no se dispersen en la comunidad; la funcionalidad, la eficacia de las instituciones son irrelevantes. "Ya aprenderá como irla sacando adelante", es la respuesta común para justificar la inexperiencia; esto es tan habitual que no sorprende, que incluso, consideramos normal. Tal es el caso actual del Centro Cultural Tijuana, cuya imposición del dirigente por parte de Consuelo Sáizar, directora del Conaculta, ha desatado, como pocas veces, indignación en un amplio sector de la comunidad cultural local y nacional.
La colectividad cultural tijuanense se divide por estas acciones centralistas: por un lado está la que toma partido (la minoría), coludida con la jauría política que celebra victoriosa su permanente condición de poseer este espacio cultural (CECUT) como coto de poder para el pago de facturas pendientes, y son avalados por un hato de empresarios cuyo lema business are business da cuenta clara de su amor ficticio por la cultura. Juntos, en un apoyo irrestricto a la decisión de Conaculta se atrincheran en el CECUT.
Y la otra (la mayoría), la que descalifica la manera draconiana y desvergonzada de imponer un dirigente cultural, sin prestarse, por lo menos, al juego democrático (a sabiendas de que es una palabra demolida por la arbitrariedad y la corrupta política mexicana); la que juzga el menospreciar la toma de decisiones concertadas con la comunidad; la que cuestiona el ignorar las propuestas abiertas y públicas de candidatos honorables, pero sobre todo preparados profesionalmente para alcanzar ese cargo. Este dilema, que hemos visto repetirse en varias ocasiones en el CECUT, parece no tener intención de cambiar, sin embargo los tiempos son otros y por respeto a la cultura tijuanense, la opinión de sus ejecutantes merece ser tomada en consideración.
Conaculta, los políticos y empresarios que conciben su actuación en términos estrictamente clientelares, de creación de vínculos con vistas al mantenimiento de su posición dominante, ignoran que una institución cultural sin artistas no tendría razón de ser; el propio Conaculta sería inexistente. El CECUT que fue el fruto de un capricho presidencial (particularmente de Carmen López Portillo, esposa de uno de los presidentes más siniestros que ha tenido México) para cristalizar su ensueño y vanidad, al dejar una obra para ser inmortalizado (aunque tristemente lo recordemos más como el perro que no defendió nada); este capricho ha sido venturosamente un enorme escaparate que ha contribuido en la expansión de la cultura bajacaliforniana, de ahí la preocupación de que la dirección sea para Conaculta únicamente un cheque al portador para cubrir sus adeudos pendientes.
No se entienden los motivos de Consuelo Sáizar de no dar contestación a las cartas firmadas por artistas de todas las disciplinas e intelectuales, locales y nacionales, de becarios de premios estatales y nacionales, de profesionistas, de estudiantes, sí (de licenciaturas, maestría y doctorados), que únicamente solicitaron explicaciones del porqué de esa decisión turbia y antidemocrática.
Tal vez sea que la habitual costumbre de mirar al centro para que artísticamente nos validaran, desde hace tiempo ha pasado al olvido y estos actos arancelarios del dedazo les proveen, por lo menos en el CECUT, la seguridad de un control absoluto. Puede ser, aunque no creo en tal arrebato de inocencia; es desde mi apreciación el importamadrismo de un gobierno absolutista y demagógico, que toma esa decisión sin rascarse la cabeza, seguro que nada pasaría, que después de unas cuantas rabietas de artistas necios todo quedaría en el olvido y las cosas retornarían a la normalidad.
Los progresos y reconocimientos a la cultura bajacaliforniana en el ámbito mundial son el fruto del ejercicio tesonudo y la mayor parte de las veces solitario de su comunidad creativa y nadie pone en duda la participación del CECUT, de ahí también su reconocimiento internacional; por ello la preocupación por quien encabece la institución y de que nos preguntemos ¿qué ha hecho para merecerlo? y lo más preocupante, si no es el indicado ¿qué podemos esperar de él? Por lo tanto, quien asuma esa responsabilidad deberá contar con un perfil que garantice un desenvolvimiento profesional y ya no -por favor- dejar al beneficio de la duda su futuro desempeño; los tiempos del “a ver qué pasa” deben quedarse atrás.
Para la dirección del CECUT se requiere (porque así lo exigen los logros alcanzados por la comunidad cultural a nivel mundial, y porque así lo demanda la comunidad local para ejemplo de nuestros alcances y beneficio de sus frutos) de alguien que articule políticas culturales de mayor ambición y alcance, que invente nuevos ámbitos de debates. Es indispensable alguien preparado para ello, de un especialista que domine y conozca los contextos mundiales del arte, sus corrientes y apuestas contemporáneas; de alguien, incluso, que tenga los contactos internacionales para conformar puentes entre lo externo y la producción local, contactos que permitan agilizar las rutas de acceso a los circuitos internacionales del arte, alguien que gestione con autonomía, lo que resulta imposible cuando su designación postiza le exige sumisión a intereses partidistas, de ahí la reclamación de una elección consensada con la comunidad en la que se permita la propuesta de individuos competentes, reconocidos por sus desempeños dentro de las políticas culturales, que no necesariamente tienen que ser tijuanenses (que este es otro de los infantilismos: si no es tijuanense, no), y ejemplos para ello sobran (Ery Cámara, Gerardo Mosquera, Rosa Martínez, Pablo Helguera, Carmen Cuenca, etc.).
Tal vez ambiciono demasiado. Esto será imposible alcanzar cuando sólo se cuenta con experiencias raquíticas en el ámbito cultural, experiencias, además, tristemente adobadas con títulos de reconocimientos familiares, con logros minúsculos engrandecidos por alabanzas oropelescas de timoratos locales. Será quimérico lograrlo, si la máxima aspiración del dirigente es postrarse en la cabecera de la institución cultural para cumplir con su proyecto de vida, cuando lo que necesita esa institución no es cumplir caprichos personales sino ayudar a trascender a su comunidad cultural con proyectos consensados, ambiciosos y transnacionales.
Imposible lograrse si el dirigente adornado de compasivos adjetivos confía su desempeño en la buena voluntad, con el pretexto de su amplísima experiencia política y educativa lamentablemente ajena a la cultura. Nadie duda de que esa experiencia curricular pueda ser útil, sí, pero en otros espacios, no en el cultural y particularmente en la dirección del CECUT.
Su permanencia sería irremisiblemente una microcefalia preocupada por mirarse el ombligo, desempolvar el pasado y llenar las agendas de exposiciones mediocres y de los artistas en gracia que Conaculta itinera por los estados. El prestigio de la institución le exige mirar, inexcusablemente, hacia delante. Y no se trata de menospreciar la producción local, se trata de adelantarnos, recuperar el atraso que perdimos en el pasado y reafirmar nuestra posición internacional a través de ideas innovadoras y un trabajo de calidad, llámese conceptual o retiniano.
Permanecer con los conceptos de las vanguardias históricas y añorarlas, no es tan grave, pero estas labores de casa, que son imprescindibles también, como es reconocer y mantener vivo el pasado, apoyar lo emergente y divulgarlo, pueden ser perfectamente cubiertas por las otras instancias culturales del estado (el ICBC y el IMAC) que esa es su capacidad, su función y obligación.
La aparentemente incierta decisión que llevó a ciertos artistas a apoyar esta imposición, se encuentra encubierta en el miedo a ser excluidos de las salas expositivas del CECUT o de las ediciones de libros, o de conciertos musicales o de puestas en escena o coreográficas, y la más constante y vergonzosa: la aceptación acrítica de la situación y la integración, por parte de los más hábiles, en el organigrama cínico.
Las prebendas para exponer en el Cubo del CECUT a cambio de favorecer con su apoyo a la dirección, parece ser la más preciada carnada, que ya comenzó a rendir frutos. No debe culparse a los artistas que han aceptado porque el desempeño tibio y el resultado de sus producciones lo han mantenido soterrado en el anonimato, y una oferta de esta categoría sería una tontería imperdonable despreciarla; es el acto mezquino de doblegar el que incomoda, a la vieja usanza priísta y la actual práctica panista (nada ha cambiado en nuestro Estado), lo que encabrona es la manera brutal de coacción absolutista en la que subyuga el beneficio personal mal habido al intelecto y pone en evidencia la forma de actuar que nos espera, por lo menos el resto del sexenio.
Vivimos aterrados (según televisa, la radio, los diarios locales y nacionales) por una violencia desbocada que ni las fuerzas castrenses pueden parar y los gobiernos conscientes de ese pánico nos mantienen distraídos con información baladí y falseada para no cuestionar su incompetencia administrativa, la misma que ha permitido que el pueblo se hunda cada día más en la miseria. Si ésta, que es una realidad inobjetable les vale un comino, qué importancia puede tener para ellos la recriminación de una comunidad cultural porque Conaculta tome decisiones arbitrarias. Es cierto, ninguna, pero levantar la voz, inconformarse y cuestionar acciones intolerables como ésta, es lo menos que debemos hacer, aunque esto conlleve quedar guardado en la gaveta de un olvidado archivero del CECUT, lo que, haciendo cuentas, será menos triste o vergonzoso (depende) que apoyar una causa estigmatizada por su origen, que nació lisiada y que irremediablemente seguirá coja, aunque sus agoreros quieran maquillarla con entrevistas simuladas y otra serie de baratijas que no convencen ni a ellos mismos. Sea pues.
Cuando anulen su voto estas próximas elecciones piensen un poco en lo que merecemos, si es que lo merecemos.
18.7.10
17.7.10
ALTERIDAD–PARTICIPACIÓN: EL BINOMIO INDISPENSABLE PARA CONSTRUIR UNA CULTURA DE PAZ
4.7.10
TIEMPO QUE AL PERDERLO NO SE PIERDA ORO. (MESETA A 10 INTENSIDADES).
I
Entrevistas Radar
Rogelio Sosa (http://www.caustica.net)
Andrés Solís (http://www.radar.org.mx)
Manuel Rocha (http://www.artesonoro.net/ManuelRochaIturbide.html)
Manrico Montero (http://manricomontero.com)
Julio Clavijo (http://www.myspace.com/julioclavijo)
Iván Naranjo (http://www.myspace.com/ivannaranjo)
Oscar Adad (http://voodoonoise.wordpress.com)
Eric Namour (http://elnicho.org)
Fernando Vigueras (http://www.myspace.com/fernandovigueras)
Antonio Domínguez (http://betabelle.org)
Maria Lipkau (http://www.myspace.com/laorquestasilenciosa)
Dyan Pritamo (http://www.arthurhenryfork.org)
3.7.10
Violencia en el Aire
5.6.10
Algunos
- Marcos Ramírez ERRE: http://marcosramirezerre.com/
- Torolab: http://www.torolab.org/
- Bulbo: http://www.bulbo.tv/
- InSite: http://www.kunstaspekte.de/index.php?tid=4910&action=termin
- Tobias Ostrander (Eco): http://www.eleco.unam.mx/sitio/
- José Manuel Valenzuela
- Luis Herrera Lasso: http://biblioteca.cide.edu/panorama2006.htm
- Guadalupe González
- Mark Quint: http://quintgallery.com/bipage/java
31.5.10
Cuerpo y Ciudad
1. Anton vivía lejano en el estado de Texas. Su padre había sufrido de un derrame cerebral y el abandono de sus hijos, despatriados, conllevaba al de sus sentidos. Él desaparecía en México mientras su linaje se azotaba al enfrentamiento de nuevas realidades. En Texas hablaban inglés.
Era un primer día de clases temible, nervioso, como cualquiera en la primaria. Anton, niño, se encontraba tan confundido como quizá su padre. Hablaban inglés; tendría que superar el reto, pararse ahí frente de todos, tan distintos, soportar el golpe de la novedad. Perdió toda estabilidad en un instante.
La maestra le preguntó algo sobre un gato, cat en aquel idioma indescifrable. Al verse obligado a responder, a dar el primer paso de la comunicación, Anton ensordeció de repente. No pudo escuchar nada de ahí en adelante, por días.
En el hospital dijeron que su oído se encontraba en condiciones perfectas.
2. María hablaba de una conocida suya. Esta disfrutaba de hacerse varios cortes en la piel con navajas delgadas, en lugares protegidos de riesgo pero ricos en flujo sanguíneo. En lo general, era una muchacha normal.
Pocos años después tuve la oportunidad de conocerle. Era una mujer simpática, si bien algo distraída y de humores incontrolables, que había venido a visitar a María. No pude dejar de pensar en aquella historia, descripción quizá que no veía marcada en ninguno de sus brazos. Me armé de valor y tomé la decisión de preguntarle:
- ¿Por qué te cortas? – le pregunté, de una manera un tanto descuidada.
- Me hace sentir viva, me recuerda que estoy aquí parada.
3. Algunas personas no pueden decidir sobre su cuerpo. Cada seis segundos un niño muere de hambre (uno, dos… habrán muerto unos cinco cuando este párrafo deje de leerse, niños), o más bien, un cuerpo deformado por los estragos de la alimentación deja de funcionar. Hay que tomarlo así. Como un número frío, como estadística.
Es interesante observar cómo nuestra relación con el cuerpo, cuando controlada y negativa (como en los casos citados con anterioridad), pero controlada a fin de cuentas, adquiere particularidad y atención: la figura de una sola modelo en los huesos impacta de igual manera que la cifra dada al inicio del texto. Quizá impacte más. Pareciera que la pregunta importante es: ¿cómo pudo hacerse eso?
El suicidio, por ejemplo, se considera uno de los temas más parcos y horrendos en relación a la muerte. La decisión consciente sobre el cuerpo, la decisión de dejarlo a un lado, se considera una aberración. Como, para muchos, el aborto. La anorexia, la sexualidad activa sin control, la bulimia, la autoflagelación, las cirugías plásticas, la vanidad, fumar, comerse las uñas o un millón de hamburguesas. La norma social indica que el descuidado del cuerpo (y cualquier actividad parece negligente) se castiga siempre y cuando no sea víctima de alguna otra maquinación social como, por ejemplo, los sistemas económicos, las guerras, la violencia intrafamiliar. Esas muertes, infecciones dolosas que nos atacan todos los órganos, son estadísticas, números fríos.
En esta era de lo individual, lo individual pareciera ser la manera en la que nos relacionamos personalmente con nuestro propio cuerpo.
4. Alguna vez escuché que David Bowie había escrito una canción hímnica y romántica después de ver a una pareja de novios besarse del lado oriental del muro de Berlín. La canción lleva “Héroes” por título y los retrata de esta manera. Es una canción que presenta un sabor un tanto exagerado para lo que representa; sin embargo, es justamente la relación entre corporalidad, sensación y ciudad (polis, pues) la que justifica semejante rimbombancia.
La ciudad, como sistema, termina por ordenar el cuerpo de sus habitantes. Un régimen determinado produce limitantes de una u otra naturaleza, y el comportamiento sexual de las personas en mucho se determina por estos factores. Para el compositor inglés, asentado en esa enorme construcción social que es el star system occidental y de democracias liberales, un acto de expresión corpórea como es el besar a alguien adquiere dimensiones “heroicas” por suceder en una ciudad distinta a la suya. Existe un juicio de valor (darle esa cualidad a un acto tan normal y amoroso) porque se asume, en automático, que lo primero y más básico de lo reprimido en un sistema autoritario es el cuerpo y sus acciones.
Si Bowie hubiera visto una escena similar a las afueras de su casa no hubiera dado tanta importancia al evento. Lo importante para él era el contexto que lo rodeaba, acentuando la naturaleza social e imaginaria colectiva de cómo es que el cuerpo se construye de sociedad en sociedad. “Heroicas” nunca serán las parejas de un matrimonio arreglado, como tampoco lo será una aburrida pareja de viejillos ingleses.
Bowie está casado con una supermodelo somalí.
5. Si el cuerpo humano a veces sucede como una extensión del cuerpo social, es importante entender que la sociedad misma a veces responde como una extensión del cuerpo de sus habitantes.
¿Por qué en México lo ilegal de la pornografía, la interrupción del embarazo (van diecisiete), el suicidio y en Arabia Saudí lo ilegal de la sodomía? ¿Por qué lo legal de las drogas en Londres y en Ámsterdam, lo legal de las publicaciones eróticas danesas, lo legal del matrimonio homosexual en Iowa y Vermont? ¿Por qué en México los sindicatos, la corrupción y el narcotráfico?
Un conocido holandés daba una respuesta maravillosa. A la pregunta: ¿Preferencia sexual?, siempre respondía: Soy holandés.
Toda institución, constructo social, refleja nuestras debilidades individuales. El juego es legal en las Vegas porque un agregado de sus cuerpos lo permite. En Salt Lake City, capital mundial de los Mormones, la idea de lo puritano se encierra en la posibilidad de la poligamia. Pues, en lo sexual. Pues, en el cuerpo.
No podemos entender a la ciudad sin entender la esencia de su población. El reflejo de cómo es que deciden y manejan sobre su cuerpo. Decía Goethe que siempre de lo particular surgía lo universal. Luis González explicó al mundo desde San José de Gracia, comiéndose muy ricos quesos y disfrutando él a sus mujeres.
Como un viejo y atinado espejo de su tiempo.
6. El cuerpo humano es la temperatura con la que medimos nuestros miedos y nuestras acciones en lo particular, así como nos permite pensar en todo el lugar que nos rodea. Las reacciones del cuerpo son las reacciones de todo lo humano:
Hace un par de años atropellaron a mi madre afuera de mi casa. Cuando llegué a su rescate, la imagen era espantosa: se encontraba sangrada entera pero, sobre todo, lejana de aquella comunión que genera la mente y el cuerpo. Balbuceaba, decía incoherencias. Nunca entendí si podía reconocerme. No podía enterarme de su estado físico y, por tanto, sus posibilidades de supervivencia. Ella no podía socializar, el cuerpo la había dejado.
Ahora sobrevive y sobrevive como cualquiera de nosotros. Sin embargo, me dejó el profundo impacto de que es el estado del cuerpo, de nuestro propio cuerpo, lo que permite identificarnos e identificar todo lo humano.
Fernando Delmar Huerta